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Romantizando la hiperproductividad

Vivimos en una sociedad que constantemente nos bombardea con la idea de que más es siempre mejor. Tanto en las redes sociales como en los medios de comunicación se nos transmite que estar ocupados es sinónimo de éxito y por supuesto, descansar o desconectar es completamente innecesario. Como si se estuviera perdiendo el tiempo.

Esto ha provocado que muchas personas lleguemos a ver la hiperproductividad como un valor admirable sinónimo de “trabajad@r”, “eficiente”, “disciplinad@” etc. Esta visión puede ser bastante atractiva porque la productividad se asocia con el éxito y la aprobación social, sin embargo, cuidado porque el precio de esta “romantización” puede ser bastante alto ya que puede llevarnos a vivir en un estado continuo de estrés, agotamiento y ansiedad, sin dejar espacio para disfrutar de pequeños momentos de la vida o de simplemente conectar con lo que realmente nos importa.

Resulta curioso, porque reflexionando sobre esto, me doy cuenta de que vivimos una paradoja en la que mientras por un lado se nos insiste en cuidar nuestra salud mental, por otro, la sociedad tiende a valorar más el “no parar”.

DESCONEXIÓN INTERNA

Es cierto que la hiperproductividad puede ser una respuesta al avance tecnológico y la presión constante por ser eficientes pero también está muy relacionada con la evitación del malestar emocional.

Frecuentemente, conozco a personas en consulta que se obsesionan con la productividad con el objetivo de evitar tomar contacto con emociones como la tristeza, el miedo, la ansiedad o la frustración entre otras; y es que la lógica parece sencilla: si estamos ocupados, no tenemos tiempo para enfrentarnos a nuestras emociones o a nuestros pensamientos.

Sin embargo, este intento de “control emocional” lejos de generar bienestar, solo refuerza el malestar. La ansiedad y el estrés aumentan ya que nos estamos desconectando de lo que realmente nos importa viviendo una carrera constante por cumplir con expectativas externas. Por ello, el deseo de “hacer más” termina siendo un mecanismo de evasión que impide la conexión con nuestras emociones y valores más profundos.

Hiperproductividad Psicologos Valladolid y Online

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SALIR DE LA TRAMPA DE LA HIPERPRODUCTIVIDAD

Desde la Terapia de Aceptación y Compromiso, una forma efectiva de salir de la trampa de la hiperproductividad es aprender a aceptar nuestras limitaciones y vivir alineados con lo que realmente queremos, no con las expectativas que la sociedad ha volcado sobro nosotros y nosotras.

Esto no significa tener que ser menos productivos, si no ser conscientes de que tenemos la capacidad de elegir de manera consciente en qué invertimos nuestro tiempo y energía, que ambas son limitadas..

Para ello, es importante aceptar que no siempre tenemos que estar “haciendo cosas” a tope de hiperproductividad; lo que nos permitirá experimentar una mayor flexibilidad psicológica.

Y sí, muchas veces me preguntan: “Jo Inés, ¿y cómo sé yo lo que es realmente importante para mí? y yo siempre contesto lo mismo: “atendiendo a tus emociones”. Prestar atención a lo que sentimos es fundamental para comprender lo que es importante, relevante y significativo para cada uno ya que las emociones son señales que nos proporcionan información clave sobre nuestros valores y necesidades, cómo si fueran una especie de brújula. Y es que son nuestras valiosas mensajeras.

Así como la alegría, el placer o la satisfacción nos indican que estamos en el lugar adecuado, la tristeza, el miedo o la frustración nos pueden estar indicando que algo no está funcionando; información que podremos utilizar para reevaluar de manera flexible nuestras decisiones y tomar acción hacia una vida con mayor sentido para nosotr@s.

Por este motivo, al igual que puede ser importante ir a trabajar, poner 263 lavadoras o hacer el favor a mi amig@ de llevarle a comprar el pan, es importantísimo dedicar ciertos ratitos a lo largo de los días a escucharnos (aunque esto conlleve mirar al techo sin hacer nada más).

A través de la autocompasión, la aceptación emocional y la reflexión, podremos vivir de manera más alineada y auténtica, soltando poquito a poco esta trampa social de hiperproductividad.

Y es que como dijo hace tiempo Carl Jung, “Lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma”.

Soy David, Psicólogo Sanitario y CEO de David Gómez | Clínica de Psicología Avanzada. Mi equipo y yo somos especialistas en regulación emocional, autoestima, trauma, sexualidad, trastornos de la conducta alimentaria, relaciones afectivas y psicología deportiva, además de poder ayudarte si sientes que estás en la trampa de la hiperproductividad. Mediante las Terapias Contextuales y de 3ª Generación ofrecemos la mejor terapia psicológica para que puedas sentirte en un lugar seguro, aprender a regular tus emociones y lograr tu bienestar psicológico con la máxima eficiencia. Puedes encontrarme en Instagram y pedir tu cita mediante Whatsapp al 628628409.

Si necesitas un refugio en la tormenta, puedes comprar mi libro «Un viaje hacia el amor (propio)» que te ayudará para que dejes de pelearte contra tus emociones y a manejar la respuesta emocional de culpa.